“Papel tapiz”. Julia Tamagnini + Florencia Cava. Proyecto Demolición Construcción.

Había una vez un cuento en donde uno de los personajes (Jacqueline Bloodymary) trabajaba buscando motivos para tapices. Más específicamente su trabajo era de cartonera, dibujaba cartones para tapices. Diseños que luego los tapiceros (mejor dicho tejedores) tejerían y tejerían durante larguísimos períodos de tiempo (o toda la vida). Buscar y encontrar “el instante del hallazgo del motivo para luego repetirlo una y otra vez en el lentísimo trabajo del tejido”  [1] detalla  Aira, el autor, en la narración.

A partir de allí, es que pensamos en las paredes de la casa de 12 octubre. Imaginar  qué resultaría del acto de dibujar sobre esas paredes.

Dibujar (casi) como construyendo y diseñando un papel tapiz, a partir de “una intención decorativa” siendo el único fin redecorar una casa a punto de caer en busca de un nuevo y último espacio destinado a la contemplación.

Esta propuesta pretende centrarse en un proceso de trabajo en donde los resultados finales no son sabidos. Detenerse en el acto de la repetición y los hallazgos (para volverse un especialista) buscando reconstruir un espacio de pura poesía.

                                                                                                               Córdoba, 2009.

[1] AIRA, César. El pequeño monje budista. Editorial Mansalva. Colección Poesía y Ficción Latinoamericana. Buenos Aires, 2005.